Las hermosas palabras
que alguna vez me dijistes,
aora son las culpables
de las lágrimas
que caen por mis mejillas.
No se detiene el sufrimiento
y las lágrimas siguen cayendo
como ríos sin fin,
donde cada gota
es un dolor inmenso
y una quemadura en la piel.
Tus palabras me han creado
las grandes heridas en mi cuerpo,
no sanan nunca
y cuando las veo
dolorosos recuerdos tengo
de nuestros felices momentos.
La razón
de que me hayas dejado de querer
nunca me la dijistes.
Saber que todo acabó confuso para mí.
Cuando comenzaba a amarte,
tú cortastes nuestro cariño,
como si rompieras mi corazón,
y yo caí en el sufrimiento de vivir,
sin tenerte ami lado,
y ahora mis lágrimas
aún no dejan de caer.
Buenas Palabras, Justas Precisas!
ResponderEliminarSn rodeos Ni Nada, Eso es Bueno! lindo escrito Hermanito ;)