Brisas calmas donde no hay pulso,
ojos que miran al cielo buscando nubes,
y sólo ven lo azul del infinito.
-Ojalá hubieras conocido este lugar Eliria...si tan sólo hubieras visto estas olas y escuchado estas melodías, tal vez...-Eric no pudo continuar y una lágrima cayó por sus mejillas, hizo fuerzas en su cara para mantener la calma y no comenzar a llorar.
Sentado se puso a pasar su mano con la arena, mientras pensaba en recuerdos de un día que debería olvidar pero por una razón anhelaba tenerlo siempre en su mente.
El viento estaba más tranquilo y pequeñas olas golpeaban el cielo deslizándose vagamente por la arena, aves cruzaban lentas por el cielo sin prisa alguna por llegar a sus destinos.
Ha pasado una semana desde que Eric vive en la ciudad y desde ese día que ha ido a la playa donde conoció a Ladia.
-Es raro-pensó mirando al mar-. Ella no ha venido desde ese día, y dijo que venía casi siempre, o tal vez venido a otras horas, quisiera preguntarle a qué se refería con "disfrutar mi tiempo", simplemente no lo entiendo.
Se tendió sobre la arena con las manos detrás de la cabeza y se puso a admirar el esplendor del cielo azulado sin nubes, deseando que no terminara el día y que el atardecer no hiciera su aparición nunca.
-La otra semana empiezan las clases y ni sé cómo me irá-se decía a si mismo en susurros-.Ya las idas y vueltas no serán lo mismo,¿cuándo podré superarlo?.
Media hora pasa y se siente el sonido de la arena cuando es pisada, se notaban pasos suaves y Eric se sentó a mirar a la persona que se acercaba creyendo saber de quién se trataba.
-Perdón, ¿te molesté otra vez?-de disculpó la joven con cara de arrepentimiento.
-Claro que no, además digamos que soy un invitado ya que tú vienes siempre acá, jeje.
-¿Cómo has estado?-le preguntó con una sonrisa.
-Bien, eh venido aquí todos estos días a contemplar la maravilla de este lugar, y tú, ¿cómo has estado?.
-Yo igual eh estado bien, aunque lamentablemente no eh podido venir desde ese día que nos conocimos, estuve algo ocupada, ¿puedo sentarme?.
-Claro, aunque yo pensé que como no te veía, venías a otras horas más tempranas o tardes.
-Bueno...en realidad normalmente cuando vengo, estoy el día completo, desde la mañana bien temprano hasta la noche, adoro este lugar-comentó mirando la arena con cariño.
-Ah, acabo de acordarme de algo, la otra vez te despediste diciéndome "disfruta tu tiempo", ¿a qué te referías?, es que no es algo que alguien diga comunmente, es sólo curiosidad.
En ese momento una ola llegó con más fuerza a la orilla y de no ser porque Ladia se corriera un poco hacia atrás hasta llegar a la altura de Eric, se habría mojado su falda aquamarina.
-Por poco, ah cierto, tu pregunta, pues...no sé realmente, simplemente creo que lo dije como sinónimo de "espero que tu mudanza en la ciudad sea totalmente exitosa"o algo por el estilo-respondió con dudosa por sus propias palabras.
-Ahora entiendo jajaja, pude haberlo relacionado, por cierto podrías ayudarme con algo, ¿tú vas al colegio verdad?.
-Sí, tengo dieciseis años,¿tengo cara de alguien mayor?-preguntó acercándose a la cara de Eric y mirando con fijeza sus ojos verdes.
-Nunca dije eso-respondió enseguida con nervios-. Sólo era para así preguntarte si sabes dónde está el liceo "Vandrelt",aunque un nombre raro para un colegio.
-Yo estudio ahí, y pienso lo mismo que tú, pero simplemente es porque pertenece a la familia Vandrelt, incluso una de las hijas del Señor Vandrelt estudia ahí, pero bueno, es más raro aún que no sepas dónde esté, ¿acaso no te fuiste a matricular allá?.
-Pues...es que mi madre vino antes a la ciudad cuando firmó los papeles de la nueva casa, y de paso me matriculó.
-Ahh, bueno, Vandrelt está cerca de la plaza, caminando hacia el pequeño parque ecológico, ¿me sigues?.
-Sí, ahhh...así que esé es el colegio Vandrelt, jajaja, no lo había notado hasta ahora que lo mencionas.
Entonces un mensaje llega al celular de Eric y éste con un suspiro guardó nuevamente el celular y se puso de pie.
-Tengo que irme, mi madre quiere que la acompañe al centro, qué bueno verte otra vez Ladia, nos veremos en el liceo entonces ¿verdad?.
-Tal vez, ¿y tú aún vas al colegio?-le dijo con una sonrisa.
-Claro, tengo dieciseis, aunque en unos cuantos meses cumplo los diecisiete, ¿acaso me viste cara de viejo?.
Ambos se rieron y Ladia se levantó para despedir con la mano a Eric, quien le dijo que se cuide.
En la noche Eric acostado se puso a mirar hacia el techo mientras la luna iluminaba su habitación.
-Te extraño tanto Eliria, empezar el colegio y no verte, ni volverme del colegio contigo, y ahora que no conozcas ese lugar tan hermoso al que llegué por casualidad...
Unas lágrimas brotaron de su cara y al poco rato se quedó dormido tranquilamente.
-No lloraré...hermana-susurró entre suspiros.
La luna iluminaba vagamente la playa y Ladia desperto en la arena, frotándose los ojos se sentó a ver el mar.
-¿Cuánto rato me quedé dormida?, creo que pasó una hora desde que me despedí de él y caí en el sueño, creo que debería irme, de seguro mi hermana y mi madre están preocupadísimas-pensó con preocupación la muchacha, entonces por un rato pensando en algo se puso a susurrar-. Este lugar sin flujo ni pulso, ¿cuánto faltará para que ocurra aquello?...tengo miedo de que amanezca cada día...
sábado, 10 de diciembre de 2011
viernes, 9 de diciembre de 2011
Capítulo 1.
¿Cuánto se demora el reloj
en mover sus agujas?.
¿Qué podría pasar en un lugar
en que nada puede cambiar?
Eric terminó de bajar la última maleta del auto y miró el cielo tapando su cara con una mano, decidió ir a dar una vuelta por la ciudad. Despidiéndose de su madre agitando levemente la mano, se dirigió a donde sus pies lo llevaran.
Miró con interés las cosas que habían por la ciudad, pensó que la mudanza tenía sus buenos frutos. Caminó por algunas poblaciones hasta que llegó a la empezada de un bosque a diez minutos caminando desde la ciudad, su instinto de exploración lo impulsó a adentrarse sin pensarlo dos veces, siguiendo el camino algo borroso en el suelo, la luz del Sol entraba alegremente por entre los árboles dándole una vida increíble al pequeño bosque.
-¿Es que acaso este camino llega a alguna parte?-pensó con cara de aburrimiento.
Pasando veinte minutos desde su entrada a ese lugar de tanta naturaleza viva, llegó al final del bosque, donde empezaba una cuesta y donde un poco más a lo lejos, una playa.
Se aproximó a la orilla y de pie cerró los ojos para escuchar el sonido de las olas y sentir el viento, una sensación viva recorría el cuerpo de Eric que lo mantenía tranquilo.
-Valió la pena caminar tanto, un lugar tan hermoso donde no hay nadie y se puede estar en paz, no hay mejor lugar al que me pude haber venido a vivir-Abrió los ojos y miró hacia el mar una última vez-. Creo que es hora de irme.
Al darse vuelta hacia la derecha, a pocos pasos, vio a una joven mirando el mar, de cabello castaño largo y hermoso, unos ojos de color marrón que mostraban una calma increíble. La joven se sobresaltó un poco al ver que el joven la miraba.
-Perdón, ¿te molestó mi presencia?-preguntó la muchacha con tono bajo.
-No, estaba por irme...¿hace mucho rato que estabas acá?-mientras pensaba cómo lo hizo para que él no sintiera su presencia.
-Algo, caminé en silencio para no molestar tus pensamientos, es la primera vez que veo a alguien más aquí.
-¿Encerio?, creí que mucha gente venía a un lugar tan hermoso como éste-comentó sorprendido el muchacho.
-Hay que caminar su buen resto, y no se puede venir en vehículo, no muchos vienen...más en verano si hay gente...¿Así que coincides conmigo en que este lugar es hermoso?.
-Claro que sí-aseveró Eric extrañándole que alguien en el mundo pudiera pensar lo contrario.
-Yo creo que es extraño...este lugar es como...puede pasar todo el tiempo del mundo, y pareciera que nunca cambia, hace años que vengo, casi siempre, y nunca eh notado diferencia alguna.
-Aún así es bueno que existan lugares en que pareciera que nada cambia...digo...porque son esto...como si cualquier cosa que pasara en tu vida, algo malo por ejemplo, sería cosa de venir aquí y recordar cuando estabas feliz en el mismo lugar...algo así.
La joven se sorprendió con aquella respuesta y se dio vuelta a mirar el mar otra vez, Eric notó la reacción de la joven y dispuso a irse. la muchacha se dio la vuelta.
-Nunca pensé que alguien tendría esa misma opinión de este lugar, ¿eres nuevo en la ciudad verdad?.
La arena dejó de sonar bajo los pasos de Eric, y éste dándose media vuelta y con simpatía miró los ojos de la joven.
-Sí, por casualidad encontré este lugar, momento de explorador diría yo, jajajaja.
-Me llamó Ladia Harvesh, un gusto conocerte explorador-se presentó y con una sonrisa más pronunciada al final.
-Yo soy Eric Vansel, gusto en conocerte igualmente,creo que ya debo irme, está atardeciendo y mi madre podría creer que me perdí o algo parecido.
-Cuídate y espero que te vaya bien, disfruta de tu tiempo.
-Claro...nos vemos.
Ladia volvió a su tarea de mirar hacia el mar mientras el viento hacía bailar su cabello y su falda de color aquamarino ondeaba lentamente.
Cuando Eric caminaba en el bosque se puso a hablar en voz alta pero sin referirse a nadie.
-"¿Disfrutar mi tiempo?", qué raras palabras...aún así, es una chica hermosa, el lugar realmente embellece su propia imagen, me pregunto, ¿cómo es que no sentía frío con esa chaqueta de medio cuerpo y esa polera tan delgada?, vaya, hablo como si me hubiera fijado en cada detalle de su presencia-con esto se ruborizó y se detuvo un rato para sacar admirar el lugar por corto tiempo.
-Alguien más que conoce este lugar y ve más allá de la propia belleza de éste, ¿acaso algo cambiará en "Sin flujo ni pulso"?, puede que los vientos traigan un nuevo...aunque para mí, no hay diferencia entre que pudiera cambiar algo o quedarse tal como está, esono hará que el reloj cambie o detenga sus manecillas.
en mover sus agujas?.
¿Qué podría pasar en un lugar
en que nada puede cambiar?
Eric terminó de bajar la última maleta del auto y miró el cielo tapando su cara con una mano, decidió ir a dar una vuelta por la ciudad. Despidiéndose de su madre agitando levemente la mano, se dirigió a donde sus pies lo llevaran.
Miró con interés las cosas que habían por la ciudad, pensó que la mudanza tenía sus buenos frutos. Caminó por algunas poblaciones hasta que llegó a la empezada de un bosque a diez minutos caminando desde la ciudad, su instinto de exploración lo impulsó a adentrarse sin pensarlo dos veces, siguiendo el camino algo borroso en el suelo, la luz del Sol entraba alegremente por entre los árboles dándole una vida increíble al pequeño bosque.
-¿Es que acaso este camino llega a alguna parte?-pensó con cara de aburrimiento.
Pasando veinte minutos desde su entrada a ese lugar de tanta naturaleza viva, llegó al final del bosque, donde empezaba una cuesta y donde un poco más a lo lejos, una playa.
Se aproximó a la orilla y de pie cerró los ojos para escuchar el sonido de las olas y sentir el viento, una sensación viva recorría el cuerpo de Eric que lo mantenía tranquilo.
-Valió la pena caminar tanto, un lugar tan hermoso donde no hay nadie y se puede estar en paz, no hay mejor lugar al que me pude haber venido a vivir-Abrió los ojos y miró hacia el mar una última vez-. Creo que es hora de irme.
Al darse vuelta hacia la derecha, a pocos pasos, vio a una joven mirando el mar, de cabello castaño largo y hermoso, unos ojos de color marrón que mostraban una calma increíble. La joven se sobresaltó un poco al ver que el joven la miraba.
-Perdón, ¿te molestó mi presencia?-preguntó la muchacha con tono bajo.
-No, estaba por irme...¿hace mucho rato que estabas acá?-mientras pensaba cómo lo hizo para que él no sintiera su presencia.
-Algo, caminé en silencio para no molestar tus pensamientos, es la primera vez que veo a alguien más aquí.
-¿Encerio?, creí que mucha gente venía a un lugar tan hermoso como éste-comentó sorprendido el muchacho.
-Hay que caminar su buen resto, y no se puede venir en vehículo, no muchos vienen...más en verano si hay gente...¿Así que coincides conmigo en que este lugar es hermoso?.
-Claro que sí-aseveró Eric extrañándole que alguien en el mundo pudiera pensar lo contrario.
-Yo creo que es extraño...este lugar es como...puede pasar todo el tiempo del mundo, y pareciera que nunca cambia, hace años que vengo, casi siempre, y nunca eh notado diferencia alguna.
-Aún así es bueno que existan lugares en que pareciera que nada cambia...digo...porque son esto...como si cualquier cosa que pasara en tu vida, algo malo por ejemplo, sería cosa de venir aquí y recordar cuando estabas feliz en el mismo lugar...algo así.
La joven se sorprendió con aquella respuesta y se dio vuelta a mirar el mar otra vez, Eric notó la reacción de la joven y dispuso a irse. la muchacha se dio la vuelta.
-Nunca pensé que alguien tendría esa misma opinión de este lugar, ¿eres nuevo en la ciudad verdad?.
La arena dejó de sonar bajo los pasos de Eric, y éste dándose media vuelta y con simpatía miró los ojos de la joven.
-Sí, por casualidad encontré este lugar, momento de explorador diría yo, jajajaja.
-Me llamó Ladia Harvesh, un gusto conocerte explorador-se presentó y con una sonrisa más pronunciada al final.
-Yo soy Eric Vansel, gusto en conocerte igualmente,creo que ya debo irme, está atardeciendo y mi madre podría creer que me perdí o algo parecido.
-Cuídate y espero que te vaya bien, disfruta de tu tiempo.
-Claro...nos vemos.
Ladia volvió a su tarea de mirar hacia el mar mientras el viento hacía bailar su cabello y su falda de color aquamarino ondeaba lentamente.
Cuando Eric caminaba en el bosque se puso a hablar en voz alta pero sin referirse a nadie.
-"¿Disfrutar mi tiempo?", qué raras palabras...aún así, es una chica hermosa, el lugar realmente embellece su propia imagen, me pregunto, ¿cómo es que no sentía frío con esa chaqueta de medio cuerpo y esa polera tan delgada?, vaya, hablo como si me hubiera fijado en cada detalle de su presencia-con esto se ruborizó y se detuvo un rato para sacar admirar el lugar por corto tiempo.
-Alguien más que conoce este lugar y ve más allá de la propia belleza de éste, ¿acaso algo cambiará en "Sin flujo ni pulso"?, puede que los vientos traigan un nuevo...aunque para mí, no hay diferencia entre que pudiera cambiar algo o quedarse tal como está, esono hará que el reloj cambie o detenga sus manecillas.
sábado, 3 de diciembre de 2011
Bajo el mismo cielo.
Caminando bajo el cielo estrellado,
un sueño bajo la luna
y mirado desde la ventana.
Ojos que miran las estrellas
y pequeñas nubes moviéndose
al final del mundo.
Si no nos vamos a tomar de las manos, si no vamos a darnos un beso, si no vamos a tener citas, entonces mirémonos a los ojos cada vez que nos veamos pasar, una sonrisa y sería sufciente, ¿no es cierto?.
¿Acaso podríamos amarnos en la eternidad?, porque simplemente en la realidad no va a ser una posibilidad.
Hay un lugar que nos llama...
donde podríamos darnos palabras...
en un lugar que podría decirte
que te amo de verdad.
Días que pasan y siento que no avanza nada, es que el paso de mis pies no sigue al tiempo...
Miro al cielo y siento que el cielo sigue siempre igual y en mi alma todo parece cambiar, ¿o acaso es que yo nunca me doy cuenta que el cielo puede ser diferente?.
Siento la calidez de la imaginación...
deseos que nunca fueron escuchados,
bajo el árbol de las hojas verdes.
Me tomas de la mano y me das un beso...y mis ojos vuelven a abrirse y veo el techo de mi habitación...qué ilusiones...y qué desilusiones...es que tal vez sólo en mis sueños estemos juntos...o quizás mis pensamientos me impulsan a que algo se puede hacer.
Levanta tu mirada una vez más,
sintiendo ojos posarse en los tuyos...
siente mi mirada llegar hasta tu alma
y decirle que camines hacia el romanticismo.
Miremos el cielo, tal vez no juntos...tal vez ni enamorados...pero miremos al cielo, así tal vez pueda ver la misma estrellas que vez tú por las noches y así pueda llegar hasta tu corazón.
un sueño bajo la luna
y mirado desde la ventana.
Ojos que miran las estrellas
y pequeñas nubes moviéndose
al final del mundo.
Si no nos vamos a tomar de las manos, si no vamos a darnos un beso, si no vamos a tener citas, entonces mirémonos a los ojos cada vez que nos veamos pasar, una sonrisa y sería sufciente, ¿no es cierto?.
¿Acaso podríamos amarnos en la eternidad?, porque simplemente en la realidad no va a ser una posibilidad.
Hay un lugar que nos llama...
donde podríamos darnos palabras...
en un lugar que podría decirte
que te amo de verdad.
Días que pasan y siento que no avanza nada, es que el paso de mis pies no sigue al tiempo...
Miro al cielo y siento que el cielo sigue siempre igual y en mi alma todo parece cambiar, ¿o acaso es que yo nunca me doy cuenta que el cielo puede ser diferente?.
Siento la calidez de la imaginación...
deseos que nunca fueron escuchados,
bajo el árbol de las hojas verdes.
Me tomas de la mano y me das un beso...y mis ojos vuelven a abrirse y veo el techo de mi habitación...qué ilusiones...y qué desilusiones...es que tal vez sólo en mis sueños estemos juntos...o quizás mis pensamientos me impulsan a que algo se puede hacer.
Levanta tu mirada una vez más,
sintiendo ojos posarse en los tuyos...
siente mi mirada llegar hasta tu alma
y decirle que camines hacia el romanticismo.
Miremos el cielo, tal vez no juntos...tal vez ni enamorados...pero miremos al cielo, así tal vez pueda ver la misma estrellas que vez tú por las noches y así pueda llegar hasta tu corazón.
lunes, 17 de octubre de 2011
Donde nada cambia sin flujo ni pulso
En un lugar en que el flujo del tiempo no existe y el pulso de la vida tampoco, un lugar donde sólo hay Sol y Luna pero no un mañana, es un lugar en que nada puede cambiar.
Agujas del tiempo sin sentido alguno,
que no sirven para nada sin un flujo alguno.
Por cada segundo es un paso que resuena en el vacío,
un misterio en mi alma.
La vida se detuvo al momento que vi la realidad,
los pulsos del corazón poco a poco dejaron de existir.
Caminaba sin vivir lo de mi entorno,
podía hablar sin entender palabra alguna,
oraciones sin sentido
con significados extraordinarios.
Todo se detiene cuando la realidad cae sobre tu mente, algo extraño, pero no horrible, es una sensación de querer entender pero ni siquiera poder comprender. Es cuando sabes que el tiempo no fluye si no ha de cambiar algo, es cuando el pulso de la vida se detiene al creer que ya nada puede existir.
Sueños inalcanzables que sólo pueden vivir en la mente, estirando la mano para tratar de alcanzarlos en la inexistencia de la fantasía.
Es despertar cada día con un objetivo,
algo que nadie puede robar,
es eso el sueño de vivir segundos estresantes
en los que nada podría derribarte.
Hay tantas torturas en este mundo, tan dolorosas en nuestro propio vivir, pero nada causa más sufrimiento que ver los sueños romperse contra la pared de la realidad, cuando sabes que el pasado no pudo cambiarse y lloras porque el presente sea más amable, cuando piensas en un futuro tan oscuro que olvidas que alguna vez existió luz en esa pequeña alma.
La esperanza como herramienta de la cobardía te acompaña,
enfundada de hermosos pensamientos
tan bien construidos ante nuestros propios ojos.
Realidades inexistentes en los recuerdos,
y la esperanza por abandonarte termina.
Es el sentir querer salir adelante cuando parece que nada más puede seguir, es cuando buscas un futuro entre tanto pensamiento oscuro en nuestra propia mente, simplemente es no querer rendirse sin antes haber luchado por armar los sueños destruidos, botados en el suelo como fragmentos de una hermosa historia que desea a gritos ser revivida.
Agujas del tiempo sin sentido alguno,
que no sirven para nada sin un flujo alguno.
Por cada segundo es un paso que resuena en el vacío,
un misterio en mi alma.
La vida se detuvo al momento que vi la realidad,
los pulsos del corazón poco a poco dejaron de existir.
Caminaba sin vivir lo de mi entorno,
podía hablar sin entender palabra alguna,
oraciones sin sentido
con significados extraordinarios.
Todo se detiene cuando la realidad cae sobre tu mente, algo extraño, pero no horrible, es una sensación de querer entender pero ni siquiera poder comprender. Es cuando sabes que el tiempo no fluye si no ha de cambiar algo, es cuando el pulso de la vida se detiene al creer que ya nada puede existir.
Sueños inalcanzables que sólo pueden vivir en la mente, estirando la mano para tratar de alcanzarlos en la inexistencia de la fantasía.
Es despertar cada día con un objetivo,
algo que nadie puede robar,
es eso el sueño de vivir segundos estresantes
en los que nada podría derribarte.
Hay tantas torturas en este mundo, tan dolorosas en nuestro propio vivir, pero nada causa más sufrimiento que ver los sueños romperse contra la pared de la realidad, cuando sabes que el pasado no pudo cambiarse y lloras porque el presente sea más amable, cuando piensas en un futuro tan oscuro que olvidas que alguna vez existió luz en esa pequeña alma.
La esperanza como herramienta de la cobardía te acompaña,
enfundada de hermosos pensamientos
tan bien construidos ante nuestros propios ojos.
Realidades inexistentes en los recuerdos,
y la esperanza por abandonarte termina.
Es el sentir querer salir adelante cuando parece que nada más puede seguir, es cuando buscas un futuro entre tanto pensamiento oscuro en nuestra propia mente, simplemente es no querer rendirse sin antes haber luchado por armar los sueños destruidos, botados en el suelo como fragmentos de una hermosa historia que desea a gritos ser revivida.
viernes, 7 de octubre de 2011
Vida noble, sangre noble
Mis palabras son nobles y fieles,
las mentiras se despedazan ante mi verdad,
pierden todo sentido
con cada promesa que digo.
Nací de una sangre que no miente,
soy el eterno despertar de la verdad,
quien no traiciona lo que defiende
ni pierde lo que quiere.
Mi cuerpo es la pureza del paladín,
mis ojos son cristales transparentes
ante lo que juré proteger
a través de mi vida.
Tomé la espada de mi alma
y miré su filo con asombro,
sabía que con esto debía defender
a mis fieles promesas.
Cuando defendiéndote me apuñalaron,
mi sangre recorrió el suelo
del mismo color que la de otras personas,
pero sabía que era un líquido puro,
porque mi sangre salía bajo un juramento
del que prometí proteger
aquello que se me fue impuesto.
Nací con un juramento,
desde que nací debía proteger,
y desde que yo pude pensar,
sabía que cadenas de promesas
debía amarrar a mi vida.
las mentiras se despedazan ante mi verdad,
pierden todo sentido
con cada promesa que digo.
Nací de una sangre que no miente,
soy el eterno despertar de la verdad,
quien no traiciona lo que defiende
ni pierde lo que quiere.
Mi cuerpo es la pureza del paladín,
mis ojos son cristales transparentes
ante lo que juré proteger
a través de mi vida.
Tomé la espada de mi alma
y miré su filo con asombro,
sabía que con esto debía defender
a mis fieles promesas.
Cuando defendiéndote me apuñalaron,
mi sangre recorrió el suelo
del mismo color que la de otras personas,
pero sabía que era un líquido puro,
porque mi sangre salía bajo un juramento
del que prometí proteger
aquello que se me fue impuesto.
Nací con un juramento,
desde que nací debía proteger,
y desde que yo pude pensar,
sabía que cadenas de promesas
debía amarrar a mi vida.
lunes, 3 de octubre de 2011
Mi bondad se ha oscurecido con el tiempo, la eh tenido que ir perdiendo de a poco para no ser herido. He tenido que cambiar mi personalidad para sobrevivir en este destruido mundo, porque no vive el más amable, le asesinan la mente con el paso del tiempo.
He tenido que ser frío de sentimiento para poder vivir, y a cambio mi castigo es atarme una cadena al cuello que simboliza la encadenación de mi alma al infierno que es este mundo. Con esto mi mente se dividió en dos, haciendo que mi bondad y amabilidad vuelen libres cuando mi cuerpo se muera, mientras que mi frialdad y oscuridad se quedarán para cumplir el castigo...aunque no sé...quizás nada de mí pueda escapar a la libertad...sólo estoy seguro que deberé cumplir el castigo...
Sólo soy realista, porque me da risa pensar que por el exterior todo se ve bien y por dentro sólo veo mi propia destrucción, saber que cada segundo que pasa ya no sé si soportaré la opresión de estas cadenas que yo sólo me puse hace tiempo...
He elegido un camino que me da miedo recorrer, porque no sé si todo terminará para bien, siempre me alejé de este camino porque pensaba que era lo peor, pero por mi supervivencia eh tenido que caer en la frialdad y en el egoísmo, convirtiéndome poco a poco en un demonio que aparenta una falsa bondad, pero también eh caído en hacer una barrera que por dentro me daña el alma.
Convertí el tesoro de mi amabilidad en un defecto que debe ser borrado, alejando de mí lo único que me mantiene como un ser humano, lo único bueno que aún tenía en mi alma...
¿Qué voy a hacer?, no sé si hay retorno...quiero volver a ser la persona de antes, alguien que no temía en ser bueno con las demás personas...y no tenía miedo en sacrificar lo propio. Pero en cambio, quiero salir adelante a cualquiero costo, sin importar que deba detener el progreso del resto.
Vendí mi alma a mi propia oscuridad y me doy cuenta que el pago fue excesivo...
He tenido que ser frío de sentimiento para poder vivir, y a cambio mi castigo es atarme una cadena al cuello que simboliza la encadenación de mi alma al infierno que es este mundo. Con esto mi mente se dividió en dos, haciendo que mi bondad y amabilidad vuelen libres cuando mi cuerpo se muera, mientras que mi frialdad y oscuridad se quedarán para cumplir el castigo...aunque no sé...quizás nada de mí pueda escapar a la libertad...sólo estoy seguro que deberé cumplir el castigo...
Sólo soy realista, porque me da risa pensar que por el exterior todo se ve bien y por dentro sólo veo mi propia destrucción, saber que cada segundo que pasa ya no sé si soportaré la opresión de estas cadenas que yo sólo me puse hace tiempo...
He elegido un camino que me da miedo recorrer, porque no sé si todo terminará para bien, siempre me alejé de este camino porque pensaba que era lo peor, pero por mi supervivencia eh tenido que caer en la frialdad y en el egoísmo, convirtiéndome poco a poco en un demonio que aparenta una falsa bondad, pero también eh caído en hacer una barrera que por dentro me daña el alma.
Convertí el tesoro de mi amabilidad en un defecto que debe ser borrado, alejando de mí lo único que me mantiene como un ser humano, lo único bueno que aún tenía en mi alma...
¿Qué voy a hacer?, no sé si hay retorno...quiero volver a ser la persona de antes, alguien que no temía en ser bueno con las demás personas...y no tenía miedo en sacrificar lo propio. Pero en cambio, quiero salir adelante a cualquiero costo, sin importar que deba detener el progreso del resto.
Vendí mi alma a mi propia oscuridad y me doy cuenta que el pago fue excesivo...
jueves, 22 de septiembre de 2011
Sentimientos en silencio.
Cada día que te veo, te hablo...o quizás no te hablo, porque quién sabe si las palabras intercambiadas serán el fruto de algo nuevo, por eso mientras pasa el tiempo, me conformaré con verte cada día, sin que sepas que mis sentimientos a gritos te llaman y los encierro en una pared blindada para que aquellos gritos sean ahogados por el silencio y sólo mi alma pueda escucharlos, sin enterarme de que quizás alguna vez este cariño fuese a dañarme.
Esa "inocencia" al hablarme de que no sabes que son tus palabras las que aprecio tanto, y las lágrimas con el paso del tiempo brotan por aquel dolor que creía inexistente y ahora dejo que crezca...que me deteriore por dentro.
Si tuviera la valentía de decirte lo que siento...de tan sólo articular en mis labios el "me gustas"...pero...¿qué sucedería si lo hiciera?, muchas cosas cambiarían, tal vez nada mejoraría, porque...¿quién sabe si llegarías a sentir lo mismo que yo?. No pienso que esto sea de alejarme y comenzar a olvidar este sentimiento, porque no podría sin antes saber una respuesta, no sin antes saber qué es lo que piensas, pero cómo podría decírtelo si no puedo decirte esto que estoy sintiendo.Tampoco podría llamarlo valentía el tratar de arriesgarme cuando una decisión como esa podría llegar a ser inmadura...casi inconsciente.
Es simplemente el hecho de pensar en ti varias veces al día porque quisiera entenderte, entender tus sentimientos,tus pensamientos...es el hecho de querer entender...aunque trato no puedo...y comienzo a creer que nunca podré,tal vez realmente nunca pueda.
¿Por qué pasa esto?,¿me merezco el tener que quererte si no puedo tenerte?,o quizás...es que no me correspondes...
Simplemente deseo algo imposible, cierro los ojos y pido aunque sea un sólo beso, pero como lo sé de antemano...eso no va a a suceder.
En mis sueños caminamos y me miras con una sonrisa, y sin pensarlo me tomas la mano con fuerza, como si sintiera realmente tu piel, me tomas la mano...como si no me fueras a abandonar jamás, pero entonces es cuando despierto a la realidad tan dolorosa, de pensar que la barrera de la duda no la podré traspasar.
Dicen que con el paso del tiempo, algunos sentimientos se olvidan, ¿y qué tal si realmente fueran correspondidos?, quizás es por eso que no quiero rendirme, tal vez ese pensamiento inconsciente sea lo que me mantiene hacia adelante. Además, ¿quién realmente sabe si con el paso del tiempo alguno de mis sentimientos por ti se olvidarán?, tal vez no pueda olvidar este cariño por ti...
Es día a día que te veo y nos dirigimos palabras y conversaciones, entonces recuerdo que sólo yo siento este sentimiento y mi alma comienza a llorar otra vez.
Esa "inocencia" al hablarme de que no sabes que son tus palabras las que aprecio tanto, y las lágrimas con el paso del tiempo brotan por aquel dolor que creía inexistente y ahora dejo que crezca...que me deteriore por dentro.
Si tuviera la valentía de decirte lo que siento...de tan sólo articular en mis labios el "me gustas"...pero...¿qué sucedería si lo hiciera?, muchas cosas cambiarían, tal vez nada mejoraría, porque...¿quién sabe si llegarías a sentir lo mismo que yo?. No pienso que esto sea de alejarme y comenzar a olvidar este sentimiento, porque no podría sin antes saber una respuesta, no sin antes saber qué es lo que piensas, pero cómo podría decírtelo si no puedo decirte esto que estoy sintiendo.Tampoco podría llamarlo valentía el tratar de arriesgarme cuando una decisión como esa podría llegar a ser inmadura...casi inconsciente.
Es simplemente el hecho de pensar en ti varias veces al día porque quisiera entenderte, entender tus sentimientos,tus pensamientos...es el hecho de querer entender...aunque trato no puedo...y comienzo a creer que nunca podré,tal vez realmente nunca pueda.
¿Por qué pasa esto?,¿me merezco el tener que quererte si no puedo tenerte?,o quizás...es que no me correspondes...
Simplemente deseo algo imposible, cierro los ojos y pido aunque sea un sólo beso, pero como lo sé de antemano...eso no va a a suceder.
En mis sueños caminamos y me miras con una sonrisa, y sin pensarlo me tomas la mano con fuerza, como si sintiera realmente tu piel, me tomas la mano...como si no me fueras a abandonar jamás, pero entonces es cuando despierto a la realidad tan dolorosa, de pensar que la barrera de la duda no la podré traspasar.
Dicen que con el paso del tiempo, algunos sentimientos se olvidan, ¿y qué tal si realmente fueran correspondidos?, quizás es por eso que no quiero rendirme, tal vez ese pensamiento inconsciente sea lo que me mantiene hacia adelante. Además, ¿quién realmente sabe si con el paso del tiempo alguno de mis sentimientos por ti se olvidarán?, tal vez no pueda olvidar este cariño por ti...
Es día a día que te veo y nos dirigimos palabras y conversaciones, entonces recuerdo que sólo yo siento este sentimiento y mi alma comienza a llorar otra vez.
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